Cole Porter (1891-1964) fue un músico norteamericano autor de más de mil canciones destinadas a operetas, filmes y comedias musicales, muchas de las cuales son consideradas verdaderas piezas clásicas de este repertorio.
Desde pequeño Porter se sintió fuertemente atraído por la música y como su familia era ostensiblemente acaudalada (tenía un abuelo millonario) nada se interpuso en su camino y con seis años comenzó a ejercitarse con el piano y el violín. Igualmente incursionó en la composición desde temprana edad y con unos 10 años, ayudado por su madre, creó su primera opereta.
Más tarde con el fin de dominar el arte del pentagrama cursó estudios en prestigiosas universidades como Yale y Harvard donde continuó dando rienda a su inspiración como compositor.
Sus primeros éxitos llegaron con canciones como “Bulldog Bulldog” y “Bingo Eli Yale” dedicadas al equipo de fútbol de Yale, centro académico donde también dirigió el coro Yale Glee Club y hacia 1915 apareció su nombre por primera vez en una revista musical de Broadway gracias a la canción Esmeralda con la cual logró un pequeño éxito.
Esto le propició que al año siguiente realizara su primera producción teatral See America First que por cierto fue un absoluto fracaso y solo logró mantenerse dos semanas en la cartelera de Broadway.
Para olvidar este revés, Porter decidió mudarse temporalmente a París y allí, rodeado de lo más selecto de la cultura musical de la época, matriculó varios cursos de contrapunto, armonía y orquestación.
No fue hasta 1928 que el éxito rotundo tocó a la puerta de Cole Porter cuando, ya de regreso a Estados Unidos fue contratado en Broadway para la composición del musical “París”. Y desde el mismo día del estreno la pieza atrajo la mirada de todo el mundo del espectáculo y uno de los críticos de la época ubicó la figura de Cole Porter en el escalón más alto dentro de los músicos de Broadway.
A partir de entonces sus musicales, y con ellos sus canciones, rodaron de voz en voz, y aunque muchas de sus piezas fueron creadas para Fred Astaire y Ethel Merman otros grandes intérpretes como Frank Sinatra, Ella Fitzgerald y Charlie Parker, contribuyeron a su indiscutible aceptación.
De hecho, muchas de estas canciones como “I've Got You Under My Skin", "Night and Day", "I Get a Kick Out of You", "So in Love", "I Love Paris", "My Heart Belongs to Daddy" y otras tantas deben su popularidad a las versiones divulgadas por numerosos músicos y cantantes.
Porter sufrió un accidente en 1937, lo que trajo a su vida numerosos contratiempos y una larga secuela de dolores crónicos. En busca de alivio se sometió a varias operaciones siendo uno de los primeros pacientes en tratarse con electrochoque y aunque los resultados no le proporcionaron demasiado alivio, Porter continuó componiendo y estrenando con gran éxito sus musicales.
A pesar de haber padecido periodos de depresión, eventualmente su sentido del humor también afloraba y una anécdota protagonizada por él cuenta que en una entrevista cuando se le preguntó cuál era su ritual para invocar a las musas, el compositor contestó: -“Mi única fuente de inspiración es la llamada telefónica de un productor”…
Cole Porter murió en octubre de 1964 y en 2004 Irwin Winkler dirigió el filme De-Lovely, que narra en forma de musical, la vida y obra de este popular músico norteamericano.
