El 22 de septiembre de 1918 nació Henryk Szeryng, un hombre polifacético y culto que brilló entre los más virtuosos violinistas de la segunda mitad del siglo XX. Su nacimiento tuvo lugar en Zelazowa Wola, Polonia y su familia, de origen judío, gozaba de una excelente posición económica.
Fue así que siendo niño su madre le enseñó a tocar el piano y su hermano mayor lo animó a que se adentrara en el violín. Rápidamente mostró notables condiciones para este instrumento de cuerdas de manera que, cuando el violinista polaco Bronislaw Huberman, quien era amigo de sus padres, lo escuchó tocar el Concierto de Mendelssohn a los 10 años de edad aconsejó a la familia que el niño estudiara con Carl Flesch en Berlín.
Flesch le enseñó todas las grandes obras del repertorio universal, incluido el Concierto para violín y orquesta en Re mayor, opus 77 de Johannes Brahms con el cual Szeryng, bajo la dirección de Bruno Walter debutó como solista el 6 de enero de 1935 cuando contaba 17 años.
A continuación ingresó en el Conservatorio Nacional Superior de Música de París y estudió con Jacques Thibaud y Nadia Boulanger y para 1937 Henryk Szeryng había obtenido su título y las más altas calificaciones en el prestigioso conservatorio francés.
Además de sus excepcionales cualidades como violinista, Henryk Szeryng hablaba y escribía fluidamente siete idiomas, razón por la cual, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, además de ofrecer conciertos para las tropas aliadas, el General Wladyslaw Sikorski lo contrató como intérprete y traductor para los polacos en el exilio.
Entre tanto, en México unos 4.000 polacos que huían de la Europa nazi encontraron refugio y por la entusiasta acogida que dispensó el gobierno mexicano a sus coterráneos, Henryk Szeryng decidió adoptar la nacionalidad de aquel país y en 1956 fue honrado como Embajador Mexicano para la Cultura.
Durante sus primeros años en suelo azteca Szeryng se dedicó a la enseñanza del violín, pero luego de su encuentro con Arthur Rubinstein, decidió retomar su carrera de concertista y se convirtió en una gran figura internacional. Ambos intérpretes efectuaron grabaciones antológicas de todas las sonatas de Brahms y Beethoven y de las partituras de Bach.
Como virtuoso del violín, Szeryng se presentó en los más importantes teatros del Europa y América y un acontecimiento de gran relevancia mundial tuvo lugar cuando las bisnietas de Nicoló Paganini se conectaron con él en Milán para entregarle las páginas del manuscrito del Concierto para violín n° 3 del célebre violinista y compositor italiano, que el polaco estrenó en 1971 junto a la Czech Philarmonic bajo la dirección de Jan Krenz.
Además de los grandes clásicos europeos, este violinista de origen polaco difundió por el mundo las partituras de Carlos Chávez, Bruno Maderna, Rodolfo Halffter y Manuel María Ponce, entre otros.
El 3 de marzo de 1988 en la ciudad de Kassel en Alemania, Henryk Szeryng murió repentinamente tras un concierto en el que ofreció uno de los íconos de su repertorio, el Concierto para violín en Re Mayor, op. 77 de Brahms, precisamente la misma partitura con que había debutado en 1933.
La Sección de Música de la Library of Congress en Washington alberga todos los documentos, música y archivos audiovisuales de Henryk Szeryng en The Henryk Szeryng Collection.
