Relatos íntimos y Sink: dos visiones ideoestéticas desde la fotografía
Antonio Fernández Seoane28/ 09/ 2018
Recientemente, dos importantes exposiciones del arte en la capital cubana sirvieron de escenario a igual número de muestras centradas en la fotografía, aunque con distintos enfoques ideoestéticos: RELATOS ÍNTIMOS y SINK, exhibidas respectivamente en la Galería Artis 718 y la Fototeca de Cuba. A estas dos muestras dirigimos hoy nuestra mirada de valoraciones.
(I) PERSONAS DE LA CALLE Y ESPACIOS DESOLADOS EN LAS FOTOGRAFÍAS DE DAYLENE RODRÍGUEZ Y CHARLES ANSELMO
Ninguna otra expresión del espectro creativo de las artes plásticas ha podido recoger mejor los estados ambientales, sociales y psíquicos del ser humano como la fotografía, en esa eterna contraposición del hombre con el entorno todo que le ha tocado vivir, más, en ciertos acontecimientos que lo hace vulnerable o por esas disposiciones personales o agresiones sociales que lo convierte en desvalido por sí mismo.
De esta forma, entonces, un vibrante relato antropológico a partir de dos experiencias personales artísticas que ahora comparten un espacio común: Daylene Rodríguez Moreno y Charles Anselmo se reúnen, así, en la Galería ARTIS 718 del Fondo Cubano de Bienes Culturales para “contarnos”, a través del arte fotográfico, sus RELATOS ÍNTIMOS.
Con este titular, la muestra en cuestión nos propone dos visiones que, aunque diferentes, giran en torno al tema en común ya expuesto: la cubana Daylene Rodríguez con un enfoque más directo sobre el ser humano y el norteamericano residente en California Charles Anselmo sobre los espacios desolados.
Personas de la calle, ancianos o tal vez sin procedencia social alguna, en un ambiente más puntual como lo pudiera ser Centro Habana (como confiesa la artista), pero que habitan o deambulan en y por cualquier parte, son recogidos por Daylene Rodríguez como complemento –más que en una contraposición- con los enfoques del norteamericano que dirige su mirada hacia aquellos espacios solitarios: una prisión abandonada en Filadelfia y los desastres provocados por el huracán Katrina en el sur de los Estados Unidos sobre un hábitat que fuera otrora poblado por sus principales víctimas.
Un tema, un espacio común, un espectro abarcador sobre el ser humano, se dan la mano en esta especie de canto a la vida aunque desde su lado más contrito: RELATOS ÍNTIMOS, dos asunciones artísticas que nos descubren las muchas causas que abaten al ser humano, pero con la destreza técnica de Daylene Rodríguez y Charles Anselmo en su arte fotográfico.
(II) LA VIDA Y EL FIN EN LOS RETABLOS FOTOGRÁFICOS DE JORGE VILLARREAL
En una suerte de retablos que apuestan por una iconografía que se mueve entre la belleza y su contrario, el artista mexicano Jorge Villarreal llega a la Fototeca de Cuba con una muestra que toma por título SINK que, por su acepción más académica, sería “hundirse”.
En tal sentido, Villarreal toma como escenario de estas piezas fotográficas a un “fregadero” (la otra posible designación de ese término inglés), ese lugar en el que pueden flotar muchas cosas y, más que sumergirse, irse por su tragante…; algo así como una contrapuntística de metáforas visuales entre la vida y la muerte, representadas aquí –en esa otra dualidad de lo hermoso y la fealdad- por las flores y mariposas (la vida) por una parte, y los huesos, órganos humanos y de animales, la sangre (la muerte) por la otra. Así, la armonía en un versus o maridaje con la inestabilidad, una contienda también entre lo efímero y lo perdurable…
En grandes formatos que sobrepasan los 100 cm. por cualquiera de sus disposiciones bidimensionales, las fotos de Jorge Villarreal acuden a una técnica fundamentada en “pigmentos perdurables sobre luster” y con identificaciones que signan nombres propios: Jeremiah, John, Ashley… Entonces, una especie –también- de breve síntesis de las historias de estos personajes que pudieran ser reales o inventados en la ficción artística.
Sucesión de sensaciones o estadíos en un contrastante diálogo entre esos signos o iconos que marcan un principio (la ya referida vida) o el fin (la inexorable muerte ya citada), SINK del mexicano Jorge Villarreal, se nos entrega con una sorprendente belleza de realización que llegan al horror al vacío compositivo, algo que podría –en intenciones bien conscientes por parte del artista- hasta obnubilar nuestra visión y mente para descubrir los verdaderos propósitos de esta ideoestética, de marcada plasticidad y, al mismo tiempo, de vibrante poesía sobre el acontecer de la existencia misma.
