El vocablo tiple, en materia musical, posee varios y antónimos significados pero el más conocido se relaciona con la música vocal y se emplea como sinónimo del término soprano. Se describe como voz que designa a la tesitura más aguda tanto en el sexo femenino como en los hombres que, antes de haber alcanzado la adolescencia, conservan timbre y registro infantil.
Recordemos brevemente que desde la creación de Constantinopla hacia el año 400 de Nuestra Era y durante siglos, fue asombrosamente común que los hombres mantuvieran este tipo de voz, ya que por medio de la castración, se impedía el desarrollo de algunos rasgos como el agrandamiento de las cuerdas de gloria y decadencia hasta que, en 1868 se prohibió esta práctica con fines musicales, aunque no fue hasta 1922 que desapareció totalmente con la muerte de Alessandro Morechi, el último castrado conocido.
No obstante, el término tiple continuó siendo utilizado en territorios de América y una muestra de ello son las cantadas, villancicos y pastorelas, de compositores del barroco latinoamericano que utilizan el término como sinónimo de soprano o voz más aguda. Igualmente en España todavía suele aparecer en las partituras de las zarzuelas.
Pero el vocablo tiple también designa a una increíble variedad de instrumentos musicales que tienen entre si un denominador común: el registro agudo.
Es así que se puede encontrar dentro del conjunto llamado Cobla catalana, agrupación folklórica de Cataluña conformada por los siguientes instrumentos: flabiol y tamboril, tenora primera y segunda, trompeta primera y segunda, trombón de varas, fiscorno primero y segundo, contrabajo y tible (o tiple) primero y segundo.
En este particular se trata de un instrumento de viento madera de la familia de las chirimías y su origen se remonta al siglo XVII cuando se utilizaba fundamentalmente para doblar las voces corales.
Otra variedad de tiple se localiza en la región andina y se trata de un tipo de guitarra colombiana adaptada de la guitarra española típica del Renacimiento.
Se caracteriza por una escala mucho más corta que la de los demás instrumentos de cuerda y llegó, como otros tantos instrumentos, de la mano de los conquistadores europeos en el siglo XV.
Según argumentan los historiadores fue muy utilizado en las misiones jesuíticas a lo largo de la etapa colonial hasta que a fines del siglo XIX su organología cambió y ha permanecido así hasta nuestros días.
En general en tiempos de la colonia, el termino tiple se aplicó prácticamente a cualquier instrumento con una escala corta y un timbre agudo similar a la voz soprano y cada territorio adoptó estos instrumentos de acuerdo a sus circunstancias particulares.
Los distintos charangos suramericanos, la tynia de Perú, el cuatro y el quinto de Venezuela, la jarana de México y el ukelele hawaiano, son de hecho catalogados como tiples, a los que han unido en algún momento de la historia algunos tipos de viola, flauta y clarinetes, siempre que sean capaces de conseguir notas altas y agudas es decir “atipladas”.
