A galope tendido

Daniel Céspedes
20/ 11/ 2018

¿Había un momento que el caballo no apoyaba sus cascos en el suelo? ¿El caballo era Occident fotografiado en 1872 o la yegua de carreras Sally Gardner, que fue fotografiada en 1878 también por el británico Eadweard Muybridge? Eso tal vez ya no importe.

Lo más significativo sigue siendo que con El caballo en movimiento, la famosa secuencia experimental del caballo galopando, cuyo origen proviene de aquellas fotos realizadas que se publicaron por primera vez en 1887 en Filadelfia, más las escenas grabadas en el aparato llamado kinetoscopio por William Kennedy Laurie Dickson mientras trabajaba con el inventor Thomas Alva Edison, se fueron conformando algunos de los antecedentes del cinematógrafo.

Edison siempre quiso crear una máquina donde sonido e imagen estuvieran incluidos, ya él mismo había inventado el fonógrafo.

La convención general por los historiadores, los críticos de arte, por los cinéfilos todos, indican el inicio de la historia del cine en la no tan lejana fecha del 28 de diciembre de 1895, cuando los hermanos franceses Lumiére le encargan a su padre proyectar públicamente, entre otros acontecimientos cotidianos, la salida de obreros de una fábrica francesa en Lyon, la demolición de un muro, la llegada de un tren, un barco saliendo del puerto.

Todas estas escenas de personas o aconteceres dialogaban o reproducían lo que reflejaba el nuevo invento en sí, al captar las imágenes en movimiento.

El cine, como un fenómeno de las imágenes en movimiento, todavía no como arte como lo definiera en 1911 el crítico Ricciotto Canudo, sino más bien como espectáculo de feria, surgía cual testimonio de una realidad fragmentada y con la clara intención de enfocarse en algo general dentro de la proyección muy cotidianos, donde el espectador se centraba en lo que le aparecía cual recorte visual de un contexto cotidiano: la salida de una fábrica, la maldad hacia un jardinero que riega agua, el dar de comida a un bebé, en fin… ¿Qué caracterizó lo que se vio? Bueno, por supuesto, los códigos cinematográficos rigorosamente no se habían inventado.

Sin embargo, los orígenes de los géneros, tonos y afán de búsquedas experimentales ya están sugeridos en los trabajos primeros de los Lumiére.

Lo que constituía la primera función era en realidad un conjunto de documentales con escenas cortas, muy cortas, que pueden analizarse hoy con los códigos ya aprendidos, pero para ese momento fueron solo acciones filmadas de la realidad, aunque algunas de ellas preconcebidas. Lo que quiere decir que sí hubo una intención de querer algo determinado en cuanto a tema, narración, sobre todo, por los participantes y cuanto le pedía el realizador.

Otros elementos de estas primeras películas cortas son los decorados naturales, la cámara fija y el no empleo del montaje como el proceso que hoy conocemos de unir las imágenes con una intención de avanzar un hecho narrado o sugerir desde el punto de vista del tema.

Estos hechos ya aludidos del común diario como La llegada del tren, la famosa llegada de ese tren que asombró a los espectadores reunidos por vez primera para ver cine, es todo un símbolo de los tiempos modernos y de lo que estaba por venir en el cambio de un siglo para otro, en la acelerada Modernidad que ya el siglo diecinueve venía conociendo para bien y para mal.

No hay de las 10 piezas exhibidas ese 28 de diciembre de 1895, una que como La llegada del tren, muestre casi que como una relación directa e indirecta lo que podría hacer el cinematógrafo al presentar las imágenes en movimiento.

Aunque los hermanos Lumiére realizaron alrededor de 500 películas con las características ya mencionadas de los diez materiales, ellos, hay que decirlo, no sospecharon y hasta subestimaron las repercusiones futuras del cine.

Lo contrario de lo que harían en Francia Georges Méliés y en España Segundo de Chomón, quienes prepararon los caminos del futuro séptimo arte junto a grandes promotores a la altura de Gabriel Veyre, el hombre que, desde México, daría a conocer el cinematógrafo en La Habana y filmaría el breve pero ilustrativo documental Simulacro de incendio.

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