Siete días intensos estremecen a la ciudad cubana de Camagüey durante el 14º. Festival Nacional de Teatro que en sus primeras jornadas incluyó un programa conformado por seis exposiciones, entregas de reconocimientos a teatristas destacados y las funciones de la muestra artística.
En ese contexto la realización del fórum que organizó el Centro Cubano de la Unión Internacional de la Marioneta, UNIMA, permitió una mirada reflexiva sobre el mundo del títere cubano al paso de 50 años.
Temas como la actuación en ese escenario específico, la responsabilidad y compromiso de la crítica, el análisis de la puesta en escena nacional desde sus realizaciones entre la tradición y la contemporaneidad, y el repaso de lo que fue la escena titiritera cubana en 2011, permitieron el diálogo, la profundización y un mayor acercamiento al quehacer de estos artistas.
Entre las exposiciones que abrieron al público en estas primeras jornadas, la titulada Siluetas en la historia, artesanía del corte de la diseñadora Nieves Laferté, inaugurada en el Centro de Gestión Cultural donde tienen su sede los espacios teóricos del Festival, es un bello regalo visual a los espectadores.
La muestra realiza un recorrido simbólico por la historia no sólo del teatro sino del propio arte universal del vestir.
Al decir de la también profesora a CMBF, Radio Musical Nacional, la idea tuvo su origen en una investigación que realizó a partir de libros de patronaje, y su propuesta de realizar un curso-taller donde según comentó participaran diseñadores y talleristas para que los primeros encontraran las vías de pedir lo que necesitan a los talleristas, y estos se fueran a su vez entrenando en el uso de estos patrones.
Hacía tiempo que estaba con la idea de que, a través de la cátedra Rubén Vigón adscrita al Instituto Superior de Arte, se realizara el curso y antes de que terminara se programó esta exposición.
Entretanto, el preludio del Festival trascendió la aseveración del ministro de Cultura, Rafael Bernal, al ponderar la participación de jóvenes de todo el país en la cita mientras reconoció que el teatro atrapa desde sus diversas manifestaciones a generaciones disímiles.
Siempre será trascendental que se evalúen las ópticas contemporáneas desde la visión de los jóvenes y luego se reflejen en el teatro, subrayó el Titular.
De los 29 espectáculos seleccionados para su participación en esta edición el 80 por ciento lo protagonizan jóvenes egresados del sistema de enseñanza artística, para conformar una presencia que el director artístico del Festival Nacional de Teatro, Freddy Núñez Estenós, calificó como determinante.
Ellos logran una radiografía de la Cuba que somos, a partir de cómo repiensan la realidad que los circunda, explicó a medios de prensa.
Los jóvenes son inquietos, espontáneos y cuestionadores de su realidad, cualidades que, junto a la profesionalidad y ética del artista, engrandecen el arte de las tablas cubanas, porque permiten que el pensamiento creador no solo se reordene y repiense, sino que progrese desde la profesionalidad y el conocimiento del artista, subrayó el también director de Teatro del Viento.
Añadió que la nueva edición no sólo es una apertura a la promoción de espectáculos novedosos, sino a la reflexión sobre cómo los creadores también aportan vías desde sus obras para resolver las problemáticas sociales del país.
