Los maestros cantores de Nuremberg

Yamilé Jiménez
29/ 06/ 2018

Luego de un periodo ciertamente convulso asediado por los acreedores , perseguido por sus ideas políticas y huyendo del escándalo que provocaron sus relaciones extramatrimoniales , Richard Wagner encontró cierta estabilidad cuando El Rey Luis II de Baviera lo instaló en Tribschen, en las cercanías de Lucerna. Fue allí donde comenzó a componer “Los maestros cantores de Núremberg” a partir de una idea surgida durante una visita a Venecia; sin embargo, la intención de crear esta ópera surgió años antes, cuando en 1854 el poeta Georg Herwegh puso en manos del músico alemán varias obras del filósofo Arthur Schopenhauer. El descubrimiento de aquellas doctrinas conmovió a tal punto al músico alemán que Wagner lo clasificaría más tarde como el acontecimiento más trascendente de su vida.

A partir de entonces muchos aspectos doctrinales de Schopenhauer pasaron a regentar los libretos del compositor, comenzando por el zapatero-poeta-músico Hans Sachs, protagonista de “Los maestros cantores de Núremberg”, que si bien recrea la historia de un personaje real, es en su esencia, el producto manufacturado de las teorías de Schopenhauer..

Sin embargo, si bien desde la esencia, estas doctrinas filosóficas se encuentran en muchos otros libretos wagnerianos, “Los maestros cantores….”, sobresale dentro su catálogo operático, en primera instancia por ser la única comedia compuesta en su etapa de madurez y luego porque es una de las pocas que desarrollan la trama en tiempo y lugares históricos reales, lejos de los escenarios y elementos sobrenaturales tan recurrentes en los dramas wagnerianos.

La trama de esta ópera recrea la vida de Hans Sachs, quien en 1509,   con 15 años de edad se registró como aprendiz de zapatero, pero muy pronto   se unió al gremio de maestros cantores aficionados (Meistersinger en lengua alemana) en el intento de pertenecer a la cofradía de los poetas y músicos comerciantes. Cuentan que en calidad de zapatero por cuenta propia viajó por diversas ciudades de Alemania, y en la zona del Rin   se afilió a diferentes gremios de maestros cantores, hasta que en 1517 luego de numerosos intentos infructuosos, compuso una pieza que le valió la aceptación oficial por el sindicato de artistas amateurs de Nuremberg. Así en 1519 Hans Sach se convirtió, al fin, en maestro zapatero, es decir, en Meistersinger.

Hans Sach, el protagonista de “Los Maestros cantores”…. creó, a lo largo de su vida, cerca de 6000 piezas entre fábulas, farsas, comedias, dramas y representaciones de carnaval, poemas narrativos y melodías a capella y gracias a esta ópera de Wagner, su nombre y su arte quedaron definitivamente inmortalizados en la historia.

Los maestros cantores de Nuremberg”, tuvo su estreno en junio de 1868 en el teatro nacional Königliches Hof-und de Múnich y si bien es una ópera de extensa duración (alrededor de cuatro horas y media), por su trascendencia , ocupa el número 77 dentro de las 100 más representadas en los últimos tiempos y específicamente en Alemania se ubica en el sitio número 18.