Recordando a Adolfo Casas Parte II

Juan Piņera
18/ 07/ 2018

El pasado viernes 6 de julio, la Sala Covarrubias, del Teatro Nacional de Cuba, acogió un Concierto Homenaje a la memoria del destacado tenor y pedagogo Adolfo Casas Chirino quien, por algunos años fue director general de un buen momento del Teatro Lírico Nacional.

Para ello, algunas de los exponentes del canto lírico en Cuba, entre figuras experimentadas y jóvenes talentos, en unión a la Orquestas Sinfónica Nacional, bajo la dirección del maestro Juan Carlos Rivas, de Colombia, con la soprano ligera Beatriz Mora, también de ese país sudamericano, prepararon un programa con obras que fueron del repertorio de Adolfo Casas.

Por la notable extensión del concierto, lo cual agradecemos, nos vimos imposibilitados de reseñar la actuación de los cantantes cubanos.

Estos fueron, la soprano Milagros de los Ángeles y el bajo Marcos Lima, solistas delTeatro Lírico Nacional; los jóvenes Bryan López y Andrés Sánchez, tenores; más el barítono Ahmed Gómez, especializado en el repertorio del Conjunto de Música Antigua Ars Longa.

Junto a ellos, Gloria Casas, hija del tenor a quien recordamos en la excelencia de sus desempeños en las óperas La Boheme, de Giacomo Puccini y Rigoletto, de Giuseppe Verdi, así como en las zarzuelas cubanas Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig, y Amalia Batista, de Rodrigo Prats, entre otros títulos.

En cuanto a Ahmed Gómez, agradecimos su presencia y le aplaudimos en un repertorio bien distante al que nos tiene acostumbrados. Su voz, hermosa y bien timbrada, ha de crecer con el tiempo para un óptimo desempeño en el repertorio operístico.

En cuanto a los tenores Bryan López y Andrés Sánchez son dos cantantes de indudable talento pero, ambos han de cuidar su voz, recuerden que la misma es el instrumento más frágil de todos. Si se rompe, no se compone.

No obstante, apostamos por la trayectoria artística de ambos, si se cuidan y los cuidamos, algo que muchos olvidan, entre cantantes, (hablamos de colegas y maestros) y autoridades encargadas de velar por el talento nacional.

A pesar de que el concierto dedicado a rendir homenaje a Adolfo Casas fue un viernes en la tarde-noche, la Sala Covarrubias del Teatro Nacional, en día, hora y lugar poco habituales, había un buen público.

Esto está dado porque el arte lírico, por sus excelencias, siempre ha tenido seguidores desde nuestro lejano siglo 18.