Hace algún tiempo, el dúo Con-Trastes, integrado por las guitarristas Zuleida Suárez y Susana Frade, realizó un fonograma con la EGREM, apoyado por la Asociación Hermanos Saíz y bajo el auspicio de la Embajada de Noruega en Cuba. ¿Su título? Contrastes.
Esta ópera prima de las intérpretes, muestra la vigencia del instrumento en Cuba, y nos hace recordar que en el pasado existieron otros dúos como el de Leo Brouwer y Jesús Ortega y Confluencia, que tuvo como guitarristas a Walfrido Domínguez y Eduardo Martín.
Tanto Zuleida Pérez, como Susana Frade, están conscientes de la continuidad histórica de la guitarra a través de quienes brillantemente les han antecedido, condición que se aprecia en su fonograma Contrastes.
Es por ello que en el fonograma hay versiones de contradanzas y danzas de Manuel Saumell e Ignacio Cervantes realizadas hace años por Jesús Ortega.
Junto a estas breves joyas de la música cubana nos encontramos con las Micropiezas, para dos guitarras, de Leo Brouwer, pequeña obra maestra concebida por el maestro los 17 años.
En Contrastes, también no podemos pasar por alto las versiones realizadas por Confluencia de tres piezas de Ernesto Lecuona y una excelente obra escrita a cuatro manos por los integrantes de este dúo, Walfrido Domínguez y Eduardo Martín: PRELUDIO, REZO Y CANTO A OBBATALÁ.
Asimismo, lo histórico de la propuesta discográfica del Dúo Con-Trastes no estaría completada cabalmente en toda su diversidad si no existiera la presencia de la guitarra contemporánea en Cuba a través de la joven compositora Karla Suárez Rodicio, por cierto, también encargada de la producción musical del fonograma Contrastes.
Casi al llegar al final de estas líneas, no podemos pasar por alto una virtud esencial del fonograma: los contrastes estilísticos que, con sus diferencias y coincidencias, conforman la unidad y riqueza de la música cubana en la mirada y oído inquisitivos de las guitarristas Zuleida Suárez y Susana Frade.