Hacia la próxima entrega de los premios Grammy Latino de 2018 avanzan por estos días las expectativas de Yalil Guerra, tras la nominación de su Cuarteto Número 3. En memoria de Ludwig van Beethoven, en la categoría de Mejor Composición Clásica Contemporánea.
El cubano, radicado en la ciudad norteamericana de Los Ángeles, comparte las listas por el galardón junto a cerca de una decena de coterráneos, entre los que figura Leo Brouwer por el Mejor Álbum de Música Clásica.
Recientemente, fue también nominado a los premios Cubadisco en el apartado de Mejor Álbum Instrumental por Weekend in Havana, pocas semanas después de que la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba estrenara en la capital del país su Sinfonía No. 1 La palma real, que dedicara a José Martí.
Galardonado en 2012 por la Academia Latina de la Grabación y nominado varias veces en categorías de música académica, Yalil reconoce esta nueva propuesta como estímulo para su crecimiento.
Más allá de la sorpresa y las emociones, en un ámbito tan competitivo como la industria estadounidense del disco y el mercado, ¿cómo valoras la nominación de tu Cuarteto No. 3?
La primera valoración a esta nueva nominación es muy personal, es una reflexión hacia mí mismo. Te diría que hoy más que nunca, vestiré una guayabera blanca para honrar la humildad y el agradecimiento, apreciando todo lo que la vida, mi familia y mis amigos me ha dado, que es mucho.
Llegar a una nominación no es tarea fácil, hay mucho talento en el mundo y me siento extremadamente feliz de que mis colegas de la industria de la música reconozcan mi trabajo como autor, sin ellos, esto no hubiese sido posible.
Siendo una pieza comisionada, ¿qué retos te impuso la composición?
Recibí una comunicación del compositor y profesor de UCLA Mark Carlson, por aquel entonces a cargo de una de las series de conciertos más importantes de la ciudad de Los Ángeles, el Pacific Serenades, y me dio la agradable noticia de que estaba interesado en comisionarme una obra con el apoyo de la señora Ursula Krummel, para ser estrenado en el prestigioso festival de música contemporánea de Los Ángeles, el Hear Now Music Festival en Abril del 2016 por el prestigioso cuarteto de cuerdas Lyris Quartet.
El primer reto fue intentar romper con el esquema que había seguido en los dos primeros cuartetos, que tienen tres movimientos. Venía por mucho tiempo pensando en la idea de concebir una obra de larga duración de un solo movimiento, que unificara los motivos, temas y diferentes partes de la misma de una forma continua, llevando a quién escucha a un viaje donde el tiempo se esfume y sin darse cuenta quede en el olvido el reloj.
Una gran obra que se escribió fue la Gran Fuga de Beethoven Op. 133, la cual sirvió de inspiración para desarrollar el concepto de mi cuarteto, terminando siendo un homenaje al genio de Bonn. Mi gran reto fue: el crear una obra que a pesar de ser larga, mantuviera el interés de quien la escucha, desde el tutti del comienzo hasta el último acorde consonante que suena, Do Mayor.
Entre todo tu creciente catálogo autoral, las diferencias entre unas obras y otras, así como la madurez académica que se reconoce en tu obra ¿en qué posición colocas al Cuarteto No. 3? ¿La ves como culminación de la forma entre tus registros?
Para nada, aún tengo mucho camino que explorar y conocer. Siempre llevo conmigo un lápiz con la punta afilada y la goma gastada; mi mente, siempre estará alerta y despierta, luego de un buen café cubano al amanecer; la inspiración, a flor de piel siempre conectado con la tierra y recibiendo bendiciones de la vida con los brazos abiertos para así, devolver al mundo lo tanto que me ha dado, solo me queda «el amor».
Dos años después del estreno mundial del Cuarteto, ¿qué vitalidad le aporta a la obra el prestigio de esa nominación?
Esta nueva nominación al Grammy Latino bendice, -hablando de una manera espiritual- la obra y el trabajo en equipo con el Cuarteto de Cuerdas La Catrina, con quienes ya obtuve una anterior en la misma categoría por mi Cuarteto de Cuerdas No. 2 (Corte del Disco de 2014: La Catrina String Quartet: América Latina: A Musical Canvas).
Los cuartetos de cuerdas son conjuntos instrumentales con una sonoridad muy peculiar y obliga al compositor a crear un universo creativo para este formato, pues a diferencia de una orquesta sinfónica, en donde podemos combinar diversas familias de instrumentos, como por ejemplo: instrumentos de viento madera y metal, percusión y cuerdas pulsadas, frotadas o percutidas, la tímbrica es rica y amplia, además de que podemos hacer sonar muchas voces e ideas a diferentes niveles de textura y dinámicos.
En el cuarteto, solo tenemos cuatro voces que suenan simultáneamente y la sonoridad que es bastante homogénea, lo cual nos invita a acudir a técnicas de composición y recursos tímbricos para enaltecer la creación en la que trabajamos.
Otra vez apostaste por el Cuarteto La Catrina (de valor para ser tenido entre las nominaciones). ¿Cuánto consideras que la formación aportó a la pieza y de igual modo al conocimiento de tu obra?
El Cuarteto La Catrina es en la actualidad un grupo de cámara nutrido por músicos de tres países diferentes, Daniel Vega-Albela y Jorge Martínez (México), Simón Gollo (Venezuela) y Jorge Martínez (Chile), excelentes músicos los cuales quiero y admiro profundamente. Cada uno de ellos ofrece a la agrupación una educación, cultura y formación diferente, pero todos convergen en un mismo punto, todos son latinos y entienden muy bien la música que escribo.
Esta asociación musical latina y multicultural se enriquece por la herencia histórica que nos une, la lengua madre, nacimos en el mismo continente y todos, y me incluyo vivimos fuera de la tierra que nos vio nacer, trabajamos en los Estados Unidos de América, país muy grande, lleno de otras muchas culturas, las cuales compiten entre sí. Todos vivimos orgullosos de los héroes que nuestras tierras vieron nacer, como José Martí, Simón Bolivar, Bernardo O'Higgins Riquelme y Benito Juarez.
Quedé muy feliz con la versión de esta nueva grabación del Cuarteto No. 3, realizada por La Catrina, pues es rica en la interpretación, el carácter, la unidad y en la forma, quedo muy bien conectada y además trasmitió la idea original que tenía, dándole un toque latinoamericano a una pieza que por su sonido puede ser confundida con una obra creada por un compositor no latino.
De tal modo, el registro de Rycy Productions destaca igualmente por la interpretación del Cuarteto La Catrina que, fundado en 2007 por el violinista mexicano Jorge Martínez Ríos, siendo la segunda ocasión en que el profesor asociado de la Universidad Estatal de Nuevo México y violista principal de la Sinfónica de Las Cruces colabora con Yalil Guerra.
Los nominados fueron seleccionados entre unos 14,000 productos, registrados en 49 apartados.
El Premio Grammy, que se otorga a las grabaciones de obras o composiciones originales compuestas en el lapso de 25 años, presentadas por primera vez dentro del periodo de elegibilidad (para esta edición transitó del 1ro de junio de 2017 al pasado 31 de mayo), tendrá su entrega el venidero 15 de noviembre en la MGM Grand Arena, de Las Vegas.