Música catedralicia de Cuba. Villancicos y repertorio litúrgico de Esteban Salas

Juan Piñera
28/ 11/ 2018

Otra vez dos casas discográficas se unen en Cuba para trabajar en equipo: La Ceiba y Producciones Colibrí, en excelente confluencia al trabajar; aportando un excelente fonograma que rescata, para luego difundir la música de nuestro pasado.

Hablamos de Música catedralicia de Cuba. Villancicos y repertorio litúrgico de Esteban Sala, necesario disco compacto que propone un acercamiento al primer músico cubano devenido clásico; es decir, a los primeros pasos de la música académica en nuestro país.

Y nada más apropiado para recordar al habanero Esteban Salas y Castro, que este registro discográfico, a quien recordamos a 215 años de su fallecimiento, el 25 de diciembre de 1803.

Contribuyen a la notabilidad del fonograma un grupo de intérpretes encabezados por María Felicia Pérez y Leonor Suárez al frente (respectivamente) de los coros de cámara Exaudi y Sine Nomine; así como la Orquesta del Instituto Superior de Arte adjunta al Lyceum Mozartiano de La Habana, dirigida por el maestro José Antonio Méndez.

Ellos hacen realidad la magna obra de Esteban Salas y confirman las profundas investigaciones de la doctora Mirian Escudero, quien durante años trabajó en la vida y la obra del músico y se encargó posteriormente de la producción general y de las notas discográficas del fonograma.

Por otra parte, los encargados de la producción musical son el mismo José Antonio Méndez y la musicóloga Claudia Fallaredo. Es decir, cuatro oídos bien aguzados para llevar a la excelencia un fonograma de interés como Música catedralicia de Cuba. Villancicos y repertorio litúrgico de Esteban Salas.

Contribuyen a la belleza del compacto, tanto en lo visual como en lo sonoro, la rigurosa concepción editorial y diseño gráfico a cargo de la Revista Opus Habana, bajo la dirección de Argel Calcines, y el diseño de arte de Harold Rensoly.

Música catedralicia de Cuba. Villancicos y repertorio litúrgico de Esteban Salas recoge la intensidad del trabajo de uno de los primeros ilustres habaneros que animó, en su tiempo, la intensidad cultural dela «capital de todos los cubanos», e hizo también gran parte de su obra en esta otra gran ciudad nuestra que es Santiago de Cuba.