De Bérgamo y Bergamasque

Yamilé Jiménez
19/ 02/ 2019

Bérgamo es una hermosa ciudad italiana ubicada en la región lombarda, relativamente cerca de Milán. De allí proviene la Bergamasca, una danza de origen campesino generalmente en compás binario muy popular entre los siglos XVI y XVII.

Aquella, contrariamente a lo que ocurrió con otras tantas danzas campestres de la época, no fue incorporada al repertorio habitual de los bailes aristocráticos de salón; sin que a ciencias ciertas, se sepa el porqué.

La Bergamasca simbolizaba, en esencia, la vida cotidiana de los habitantes de Bérgamo a través de movimientos y cortejos entre las parejas. Mientras los hombres se movían en círculo hacia adelante, las mujeres lo hacían hacia atrás, hasta que cambiaba la melodía y las parejas se abrazaban y giraban para luego comenzar nuevamente con el mismo diseño escenográfico.

Si bien es cierto que la Bergamasca nunca logró insertarse en los bailes cortesanos, su notoria popularidad (sobre todo a fines del siglo XVI), le brindó la posibilidad de incluirse como parte de suites y otros géneros instrumentales gracias a compositores como Girolamo Frescobaldi, Samuel Scheidt y Biagio Marini.

El violonchelista y compositor italiano Carlo Alfredo Piatti (1822-1901) nació cerca de Bérgamo y entre sus obras se encuentra La Bergamasca Op. 14 para violonchelo y piano que, según su autor, evoca la danza rural homónima así como sus tiempos de juventud en aquella tierra.

Por otro lado, inspirada en las Fêtes galantes (Fiestas galantes) de Verlaine y rememorando las máscaras de la Commedia dellÁrte de Bérgamo, con sus típicos personajes Arlequín y Brighella, fue compuesta en 1890 la Suite bergamasque para piano por el francés Claude Debussy (1862-1918).

La obra, sin embargo, no fue publicada hasta 15 años después de su creación; debido al desinterés mostrado por su autor, quien entendía que se trataba de una partitura imberbe y muy poco digna de ser mostrada al público.

Aunque por varios años Debussy reprobó el estilo compositivo que imperaba en esta obra, un editor insistió en su publicación, intuyendo poder sacar provecho económico de la fama que para 1905 ostentaba el músico francés.

Fue así que luego de una significativa revisión en la que Debussy sustituyó los nombres de al menos dos de las piezas (Passepied se denominaba Pavana, y Clair de lune se titulaba originalmente Promenade Sentimentale), la Suite Bergamasquefue publicada quedando estructurada en los siguientes cuatro movimientos: Preludio, Minuetto, Claro de luna y Passepied.

Hoy la Suite bergamasquey particularmentesu tercer movimiento:Claro de luna, es una de las partituras más ejecutadas y grabadas del repertorio pianístico, no solo de Claude Debussy, sino de todo el pasado siglo XX; y dentro de los registros más memorables destacan las interpretaciones de los pianistas Claudio Arrau, Vladimir Horowitz y Maurizio Pollini, entre otros.

El pasado 2018 el director y pianista Daniel Barenboim incluyó el famoso Clair de lune de la Suite bergamasque en un fonograma que, patrocinado por el sello Deutsche Grammophon, fue dedicado íntegramente a la obra pianística de Claude Debussy en el centenario de su nacimiento.