Georges Auric: el novel de Los Seis

Yamilé Jiménez
28/ 02/ 2019

En contraposición con el impresionismo y el wagnerismo de moda, surgió en Francia, en enero de 1920 una suerte de cofradía nombrada Grupo de los Seis (aunque en la realidad la cantidad de compositores influidos por las ideas de Erik Satie y Jean Cocteau que apoyaron este proyecto, sobrepasaron el divulgado número de seis).

«Los nuevos jóvenes», como también se les conoció, crearon varias partituras en conjunto, pero miradas contrastantes hacia diversos aspectos éticos y artísticos, trajo como consecuencia que cada uno de sus integrantes escogiera, al poco tiempo, un camino definitivamente personal.

El miembro más joven de este grupo fue Georges Auric, quien nació el 15 de febrero de 1899 en Lodeve Hérault, Francia; y fue niño prodigio, autor de un abultado catálogo autoral a lo largo de su vida.

Auric estudió en el Conservatorio de París y en la Schola Cantorum y publicó su primera partitura a los 15 años de edad. Antes de cumplir los 20 ya su nombre se reconocía como compositor y también como hábil orquestador. De hecho, entre 1914 y 1922, creó varias obras para piano y para voz y piano; además de obras incidentales para ballet y teatro.

Sin embargo, la música que compuso en 1923 para el ballet cómico en un acto Les fâcheux, con libreto de Boris Kochno sobre texto de Molière; fue, verdaderamente, su primer éxito de la crítica.Al año siguiente, luego de la disolución del grupo de Los Seis, Auric se dedicó especialmente a la creación de bandas sonoras para filmes ingleses y franceses e incluso realizó varios trabajos para Hollywood.

Entre los mas destacados están: Sang d'un poète (1930), La Belle et la Bête (1946) y Orphée (1950), Moulin Rouge (1953), Notre-Dame de París (1947), La Grande Vadrouille y Passport To Pimlico (1948), The Lavender(1951), Roman Holiday (1953), Le Salaire de la Peur (1953), Rififi (1956), Bonjour Tristesse (1958), y Therese and Isabelle (1968), entre otros tantos.

A pesar de su entrega a la creación de música incidental, Georges Auric no descartó otros géneros, sobre todo de música de cámara; de manera que también encontramos en su catálogo numerosas piezas para piano; solo como sonatas, preludios, partitas, bagatelas, caprichos, improntas, dúos y tríos para diversas combinaciones de instrumentos.

También compuso varias partituras orquestales como Homenaje a M Long, Obertura y La Seine, un matin; todas de 1937, así como Cinco canciones francesas para coro masculino a capella, de 1941; y Canciones francesas para cuatro voces mixtas sobre poemas del siglo XV, de 1950; entre otras piezas vocales.

En 1962, Georges Auric abandonó la industria cinematográfica y pasó a dirigir la Opera Nacional de París, conjugando esta actividad con la presidencia de la Sociedad de autores, compositores y editores musicales y la creación de partituras de música de cámara, especialmente para combinaciones de vientos.

Georges Auric murió el 23 de julio de 1983 en la Ciudad de París y sus restos descansan en el cementerio de Montparnasse de la capital francesa.