Los músicos de Bremen otra vez disfrutables

Alina Iglesias Regueyra
12/ 10/ 2012

Elenco de la obra de teatro "Los Músicos de Bremen". Por la compañía habanera Hubert de Blanck. Foto: Facebook.Ante la enorme aceptación que tuvo la primera puesta, la compañía habanera Hubert de Blanck decidió presentar en una segunda temporada Los Músicos de Bremen, que Juan Carlos García adaptó a partir del cuento original clásico de los hermanos Jacobo y Guillermo Grimm y los animados soviéticos de 1969.

Integran el elenco Gilberto Ramos y Guzmán Saura, en el rol protagónico de Iván, mientras Galia González y Judith Carreño encarnan a la princesa Masha.

Como Antón, interesado y avaricioso dueño del carromato y los animales, funge Carlos Treto, quien además representa al rey Alexéi Alexéievich; y en el personaje de su esposa María, Elizabeta Domínguez y Gabriela Martín. Se destaca además la actuación especial de José Ramón Vigo, quien viste al Capitán Vasili.

De interpretaciones excelentes pueden calificarse las de Gilberto Ramos y Alfredo Herrera, en el Burro; Yen Lee Colarte y Kiara Lemus como el Perro; Camila Martínez en su representación del Gato y Daniel Oliver en el Gallo.

Son los personajes principales no humanos que centran la dramaturgia de la historia inicial germana, que menospreciados por sus dueños debido a su avanzada edad y deciden escapar juntos para formar un cuarteto musical; una lectura que hoy destaca como ecologista.

Los soldados y bandidos aderezan otro tanto la historia, ya sumado su ingrediente eslavo, en unión de la ridícula corte y su rey, tan recordados e hilarantes como en la pantalla en blanco y negro de décadas pasadas.

La confección de elementos escenográficos estuvo en manos de los propios actores, quienes hacen énfasis evidente en su intención de remedar la puesta televisiva.

Orienta Medina dirige la compañía en este empeño de hacernos recordar a los mayores y reír a los más chicos con la contagiosa música de aquella gustada animación, cuya letra traducida al castellano aparece impresa en el programa de mano para deleite de los asistentes, acompañada por el agradecimiento a la traductora Tatiana Maksimenkova.

La intención de llevar música, felicidad y alegría a todas partes expuesta y propuesta tanto textual como de manera actoral, es cumplida como objetivo final del colectivo que homenajea de esta forma a todos los teatristas, herederos del espíritu de aquellos juglares de antaño que vivían para llevar felicidad a su público.