Ofrecen mirada joven a obra de Ibsen

Mery Delgado
28/ 11/ 2012

La dama del mar por Compañía de danza noruega Ingun Bjørnsgaard Prosjekt. Foto: Buby.Con la idea de crear una imagen múltiple de Henrik Ibsen en La Habana fueron concebidos diversos acercamientos a la obra del gran dramaturgo noruego, en lo que resultó una experiencia inédita realizada del 20 al 25 de noviembre.

Por ese carácter interdisciplinario fueron convocados músicos, creadores de las artes escénicas y plásticas, para ver como ellos se acercaban a este monumento cultural, según aseguró William Ruiz Morales, Coordinador General de los Espacios Ibsen.

Queríamos que el público  pudiera tener una visión más amplia de su obra, precisó  el joven ganador además de la Beca Ibsen 2012.

El acontecimiento articuló un programa que contemplaba específicas zonas de impacto.

Se realizaron conversatorios y paneles, una muestra de acercamientos experimentales  de las artes -performances, ejercicios teatrales y trabajos de artes visuales- y las puestas en escena, donde artistas cubanos y noruegos presentaron diversas miradas de los textos.

Olivia Santana y Laura de la Uz, de Teatro de La Luna, en La dama del Mar. Foto: Buby.Fue  una convocatoria dirigida al pensamiento joven, pues interesaban a sus organizadores  esas nuevas lecturas de Ibsen ante una obra  que,  a lo largo de los años, ha venido  significando una herramienta para pensar a  la sociedad  y el lugar del individuo en su interrelación con ella.

De tal modo Casa de Muñecas promovió  diversos análisis. Unos partieron del papel de la mujer en la sociedad, en el panel al que se integraron sicólogos, sociólogos y teatrólogos, teniendo como retroalimentación una amplia discusión y puntos de vista que enriquecieron el material expuesto.

Otros como el Premio Nacional de Teatro, René Fernández Santana, motivaron el interés partiendo del proceso creativo de Danilo y Dorotea, obra que tomara la referencia de Ibsen para contar una historia entre dos jicoteas, dirigida desde el montaje a la familia cubana.

Por otro lado  los estrenos teatrales llegados  a través de los Espacios Ibsen reforzaron las temáticas y sus propuestas de solución,  que  los manuscritos del autor noruego patentizaron no sólo en su época, sino a través de los años.

Laura de la Uz y Amarilis Nuñez , de Teatro de La Luna, en La dama del Mar. Foto: Buby.Versiones diferentes de La dama del mar por las compañías  Ingun Bjørnsgaard Prosjekt, de Noruega; y Teatro de la Luna,  de Cuba, permitieron disfrutar de dos miradas  bien diversas donde quizás el elemento común lo constituyó la danza como modo de expresión.

Reseñar la cantidad de acciones que tuvieron lugar por estos días  sería interminable, pues los jóvenes artistas  ingresaron a los Espacios Ibsen  con iniciativas de todo tipo, incluido un Café Teatro  que amenizaba el final de las jornadas en el céntrico club Karachi, en un ambiente puramente teatral.

Una de las visitantes noruegas  manifestaba que había participado en China y la India de estas jornadas de homenaje a Henrik Ibsen y que se asomaba a las cubanas con mucha  curiosidad, no sólo por el disfrute del lenguaje que lo entendía al ser traductora, sino por las múltiples lecturas realizadas en cada una de las zonas de interés.

Para una primera edición los Espacios Ibsen marcaron una huella notable con verdaderos golpes de efecto, tanto en la parte teórica  como en las puestas en escena, dejando un evidente interés de volver a ellas por la brevedad en escena.