Una importante partitura de Giovanni Bottesini forma parte del repertorio debut este domingo, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional, de la Sinfonietta Duchesne Cuzán con el Maestro Enrique Pérez Mesa en el podio.
Corresponderá al contrabajista Rafael Aquino asumir el rol de solista del Concierto No. 2 en Si menor para contrabajo y orquesta del italiano decimonónico, reconocido entre las partituras esenciales del repertorio universal.
«Bottesini fue uno de los más grandes compositores que ha tenido el contrabajo», dijo el instrumentista a CMBF Radio Musical Nacional.
«Es el Paganini de nuestro instrumento, uno de los intérpretes más grandes que ha pasado por la faz de la tierra, y además fue director de ópera. Bottesini era un especialista aunando técnica y musicalidad», considera.
R. Aquino califica esta obra como una de las cumbres más altas del repertorio para su instrumento. «No hay otro más importante que este concierto: una pieza hermosa, pero muy difícil de principio a fin».
En tal sentido, reconoce que tiene grandes dificultades en la interpretación y la técnica. «Es todo un desafío en su totalidad», significa.
«No obstante, para los contrabajistas tocar de solistas siempre tiene una dificultad añadida por la complejidad del instrumento y sus dimensiones, además es importante para mí ofrecer un discurso musical coherente y de calidad para que lo puedan apreciar tanto otros músicos como el público en general», comenta.
Para el solista, este es uno de los retos que impone el instrumento, «porque es difícil lograr impresionar a personas que desconocen al contrabajo como solista, y mostrarles que puede sonar muy bien como protagonista de la orquesta».
Mientras, con la nueva formación, adjunta a la Orquesta Sinfónica Nacional, los apellidos de Manuel Duchesne Cuzán emprenden un nuevo camino.
Para fortuna del movimiento sinfónico nacional, su nombre acompañó procesos cruciales. Sus saberes interpretativos y de dirección orquestal estuvieron liados a la historia musical de agrupaciones como la Sociedad Sinfónico-Coral, el Conjunto Instrumental Nuestro Tiempo, la Ópera Nacional de Cuba y a las primeras décadas de la Orquesta Sinfónica Nacional.
En este 2020, con la Sinfonietta Duchesne Cuzán y sus nuevas generaciones de músicos que igualmente mantienen el compromiso con la cultura cubana, se le rinde homenaje a un hombre primordial en la historia de la música cubana.
Su programa debut, contará además con la actuación solista del oboísta Frank Ernesto Fernández Neyra, y la participación especial del pianista Frank Fernández; lo que R. Aquino considera un honor.
«Sobre todo junto a un solista de primer nivel como lo es el maestro Frank Fernández. Frank Ernesto y yo somos jóvenes, lo que permite que se aprecie una simbiosis generacional muy linda».
Relató que, por generalidad, al pensar en instrumentos solistas se tienen en cuanta el piano o un violín, quizá oboe o una trompeta, no siendo así con el contrabajo; de ahí que según comentó, al ocupar créditos al lado de estos grandes solistas le concede la oportunidad de ratificar la valía de su instrumento.
«Puedo mostrar que sí puede ser solista, bello y virtuoso, y eso me llena de alegría», subrayó por último.
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